Sobre la llegada de refugiados por razones de guerra

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Transcribimos la intervención de la concejala del Grupo Municipal de Ganar Móstoles, Susana García, en la moción conjunta en defensa de los refugiados que llegan a Europa:

«Felicitamos al grupo municipal del Partido Popular por sumarse a la moción que esta tarde estamos presentando de forma conjunta toda la corporación local. Es un gesto que les honra. Pero me gustaría mirar hacia atrás y proporcionar una serie de datos que constatan la escasa humanidad, solidaridad y falta de voluntad política que hasta el momento ha mantenido en materia de refugiados el gobierno del Partido Popular al que ustedes pertenecen.

España sólo recibe el 1% de las solicitudes de asilo de la UE y eso que las peticiones de protección internacional en España se han multiplicado a raíz de la guerra de Siria. El informe de CEAR 2015 dice que 5.947 personas pidieron protección internacional en 2014 en España. De ellas, sólo 1.585 fueron admitidas a trámite, pero solo 384 personas lograron el estatuto de refugiado y 1.199 consiguieron una protección subsidiaria.

El año pasado el Gobierno del Partido Popular se comprometió a reasentar a tan sólo 130 personas sirias, en un conflicto que ha desplazado ya a más de 8 millones de personas y que sólo entre enero y agosto hizo huir a 264.500 personas de la guerra. Este era el compromiso del Gobierno del Partido Popular hace tan solo un año, este era el compromiso del Gobierno del Partido Popular con esta crisis humanitaria que ahora, a día de hoy, vivimos como la peor crisis humanitaria desde la II Guerra Mundial. Este era el compromiso del Gobierno del Partido Popular con la crisis y con el derecho de asilo, 130 personas, un compromiso a todas luces irrisorio.

Ahora, el presidente del Gobierno D. Mariano Rajoy está «traumatizado» con las imágenes de refugiados publicadas en los medios y que están dando la vuelta al mundo, como la del cadáver del niño sirio ahogado en la orilla de una playa turca. Ahora se traumatiza. Ahora.

Le voy a hacer una pregunta Sr. Ortiz:

¿Hasta este momento, hacia donde ha estado mirando el Partido Popular? Porque según datos de la OMI, Organización Mundial de las Migraciones, en lo que llevamos de año 2748 personas han perdido la vida en su intento por alcanzar las costas Europeas por el Mediterráneo, cifra que representa el 78% de los migrantes fallecidos en el año.

Ahora, el Gobierno del Partido Popular ha dado luz verde y España se prepara para recibir una estimación de 15.000 refugiados. Ahora se ha establecido un crédito de 200 millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado para 2016. Ahora. Pero este verano el Estado solo tenía previsto aportar 56 millones. Supongo que una de las máximas del Partido Popular debe ser más vale tarde que nunca…

Sin embargo, a pesar de la buena intención que tiene ahora nuestro Gobierno, que ha debido de hacer examen de conciencia, no se nos olvida que el Gobierno de España denegó el 56% de las solicitudes de asilo en 2014.

Y vamos a remontarnos un poco más hacia atrás para repasar las políticas para refugiados llevadas a cabo por su partido, Sr. Ortiz.

Tampoco me voy a ir demasiado lejos, no hace falta dejarles en demasiada evidencia no sea que tengan que hacer nuevo examen de conciencia y la penitencia les salga cara.

En 2012, 355 sirios pidieron asilo en España, cifra muy baja considerando que pocos meses antes había estallado la guerra en su país. Esa cifra tan baja es debido a que España es uno de los países europeos donde es más complicado pedir asilo político. El blindaje de las fronteras, sobre todo en Ceuta y Melilla, hace que muchos refugiados opten por otras vías de entrada a la UE.

Y es que a pesar de que el derecho de asilo es un derecho humano contenido en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, en la Convención de Ginebra de 1951 y su protocolo (Protocolo de Nueva York de 1967), en otros tratados internacionales y regionales en la materia como la Carta Europea de Derechos Fundamentales y por supuesto en nuestra Constitución, el gobierno del Partido Popular no ha estado cumpliendo la obligación de proporcionar refugio a las personas que huyen de la guerra, de la violencia, porque Sr. Ortiz estamos hablando de un derecho no estamos hablando de caridad que si quieres la das y si no no la das.

Y ese derecho se vulnera cuando en octubre de 2013 el Ministerio del Interior vuelve a colocar concertinas, es decir cuchillas, en lo alto de la doble verja que rodea Melilla. Cuchillas que provocan cortes profundos en las manos y piernas. También se vulnera en ebrero de 2014 cuando un grupo de unos 200 solicitantes de asilo procedentes del Africa Subsahariana intentan cruzar la frontera entre Marruecos y Ceuta a nado y agentes de la guardia civil para impedirlo utilizan contra ellos pelotas de goma. Murieron ahogadas 15 personas.

Amnistía Internacional recoge en su informe anual la deficitaria respuesta de países como España al conflicto abierto en Siria.

Y menciona como ejemplo las ciudades de Ceuta y Melilla para decir que «España no acoge debidamente» a estas personas, ya que durante el 2014 llegaron alrededor de 3.000 sirios a Ceuta y Melilla sin que se tomaran medidas «adecuadas para llevar a cabo una acogida acorde a los estándares internacionales».

Además indican que alrededor de 600 solicitudes de asilo han sido admitidas a trámite en Melilla, pero sus titulares no tienen reconocido el derecho a desplazarse libremente a la Península, y permanecen a la espera de que la Administración les traslade una decisión basada en «criterios aleatorios muchas veces basados únicamente en la ocupación de los centros» lo que lleva a que sean muchos sirios los que «desistan» de pedir protección en Ceuta y Melilla.

Y los que esperan, según el informe de Amnistía Internancional (2014), viven «hacinados» en el CETI —Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes— de Melilla, con «personas durmiendo en salas abarrotadas, sin ropa de cama o en tiendas de campaña que no están acondicionadas para el frío o el calor. Sin agua caliente.

Durante este año, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha solicitado a España explicaciones sobre las devoluciones sumarias en la valla de Melilla y el Comité de la ONU contra la Tortura está «seriamente preocupado por las devoluciones en caliente» que España efectúa desde Ceuta y Melilla.

Las organizaciones sociales denuncian sobre todo que estas personas no tienen la oportunidad de pedir asilo o alegar cualquier otra cuestión como puede ser la minoría de edad porque en estos procedimientos, en las devoluciones en caliente, no se identifica a estas personas, ni se les presta la asistencia de un abogado ni de un intérprete. Según bajan de la valla, son conducidos por las fuerzas de seguridad al otro lado de la alambrada, donde son entregados a las autoridades marroquíes.

Hablemos de los niños y niñas refugiadas. Los niños que tanto traumatizan a D. Mariano Rajoy.

Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el número de niños sirios refugiados asciende a más de un millón, de los cuales ochocientos mil son menores de 11 años. Estos niños, no solo han perdido sus hogares o a miembros de sus familias, sino también una parte de su infancia y su futuro corre peligro.

Desde los primeros meses del año 2014, las organizaciones que ayudan a los refugiados apuntan a que una media docena de menores cruzan a diario la frontera de Melilla de la mano de traficantes, sin compañía familiar, es decir absolutamente solos, sumando el riesgo de ser víctima de abusos y el trauma que implica para los pequeños que ya llevan muchos kilómetros de sufrimiento. Sus familias, ante la desesperación de no poder acceder al puesto fronterizo español, pagan para que ciudadanos marroquíes se hagan pasar por sus familiares y puedan cruzar la frontera.

Los pasadores, que tienen pasaporte marroquí, fingen que los niños son hijos suyos. Una vez superado el control de la policía alauí, cuando se acercan al puesto fronterizo español, en la tierra de nadie, abandonan a los niños para que estos lleguen por su propio pie al control o los dejan ya en territorio español. Y los dejan completamente solos.

Estas redes de pasadores que ayudan a cruzar a los refugiados sirios la frontera desde Marruecos a cambio de varios cientos, o miles de euros, están haciendo su agosto. Y ocurre porque la policía marroquí, por razones desconocidas, deniega el paso a los refugiados que tratan de acceder a España por Melilla para pedir asilo, y solo les permite cruzar a cuentagotas, con lo cual tras semanas y meses de espera, la única alternativa que les queda es recurrir a los servicios de estas redes.

Decenas de familias están separadas por el bloqueo de la frontera, porque se les deniega el paso o porque no tienen dinero suficiente para pagar a las mafias por cada miembro.

Según la Delegación del Gobierno en Melilla, solo llegan entre 25 y 30 refugiados al día, Pero las organizaciones que trabajan con las personas refugiadas hablan de cientos de familias que quieren cruzar para solicitar asilo y que en muchos casos viven y duermen al raso.

No quiero dejar de mencionar la triste y vergonzosa lección de xenofobia y racismo que estamos teniendo que soportar por parte del primer ministro húngaro, sin que se haya adoptado absolutamente ninguna medida por ningún país de la UE que sancione o condene el trato que están recibiendo los refugiados en Hungría. El primer ministro Viktor Orbán es miembro por cierto del grupo popular europeo.

Y hoy precisamente, somos portada de medios nacionales e internacionales porque la Comisión Europea ha abierto expediente a España por vulnerar el derecho de asilo. De 19 países que la comisión está investigando, España es junto con Bulgaria el país que más preceptos está violando.

Por todas las razones expuestas, esperamos que ahora su Partido entre en razón y entienda finalmente que los Derechos Humanos están por encima de cualquier otra consideración. Estamos ante un problema estructural que lleva produciéndose años. Muchos años. Demasiados. No es una novedad y necesita además que se dé una respuesta sostenida en el tiempo. No una respuesta puntual.

Está bien que apoyen la moción: más vale tarde que nunca.»